8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa - Premio Nobel de Literatura 2010

No solo Mario Vargas Llosa (MVLl) ha entrado en la historia de la Literatura Mundial y nos hace orgullosos de ser peruanos. Su incursión en la política cambio al Perú y gracias a él iniciamos un nuevo rumbo en la búsqueda de ser un mejor país, falta muchísimo y seguimos cometiendo errores, pero MVLl nos ha demostrado que el crecimiento de nuestro país depende exclusivamente de nosotros y no de un Estado sobreprotector. Por ello les dejo esta editorial aparecida en Perú 21 el día de hoy:


Libertad

Junto a su obra literaria, Mario Vargas Llosa también está dejando una estela libertaria. Aunque su paso por la política haya sido ocasional, él ha sido el único candidato a la presidencia que hayamos tenido que ha basado su propuesta de gobierno en la libertad.

La campaña del año 90 introdujo por primera vez para muchos peruanos el concepto que el desarrollo no estaba en la actividad estatal sino en la iniciativa individual. Durante los 30 años anteriores, el Perú había consistentemente retrocedido y se había empobrecido porque se consideraba un credo que el Estado debería intervenir en todos los sectores.

Más aun, cuando Vargas Llosa lanzó su movimiento a fines de los 80 no existía actividad alguna, económica o comercial, que se pudiera efectuar libremente sin que estuviera sujeta al control o autorización de algún funcionario gubernamental. Por tanto, no existía en la practica la propiedad real, todas las empresas 'pertenecían’ al Estado debido a que el nivel de discrecionalidad y arbitrariedad estatal era tal que con un decreto –que promulgaban sin consultar– te quebraban con facilidad. Incluso las decisiones se tomaban ya sea para beneficiar a un allegado o para convertir el negocio en otro monopolio estatal. La represión económica era total, la economía peruana era la de un estado totalitario y se comportaba como tal, por eso nuestro país era, en esa época, el fracaso latinoamericano.

Veinte años más tarde somos el milagro regional y luego de cuatro gobiernos desde la aparición de Vargas Llosa en la política hoy en día nadie en su sano juicio –desafortunadamente siempre quedan penando algunos trasnochados– sugeriría restringir el derecho a ejercer libremente una profesión o del emprendedor a dirigir su actividad. A nadie se le ocurriría plantear que sea un funcionario y no el mercado quien fije el precio de productos u honorarios. A nadie se le ocurre cuestionar el derecho a comerciar con el mundo entero o de mantener el dinero en la moneda que el ciudadano prefiera.

Asimismo, ningún consumidor se dejaría quitar el derecho a la elección; el peruano de hoy nunca aceptaría retornar a la época de no tener más de un solo producto en el mercado, el cual siempre era malo y caro.

En suma, el derecho a una libertad económica que no existía en el Perú antes de la irrupción en política de Mario Vargas Llosa hoy está consolidado; ese es otro de sus legados.